Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M Nino
Estoy muy triste, dolida, alarmada, decepcionada y más que todo, muy sorprendida al descubrir que existen padres de familia que abandonan a sus hijos e hijas, por el simple hecho de estar cansados de luchar.
Están cansados de los fracasos que ellos mismos han forjado. Estos padres viven de ilusiones e irrealidades y piensan que el abandono hacia sus hijos es normal y es correcto.
Lo más triste de todo esto es que son seres muy cercanos a mi vida. Siento muchísimo el que hayan entrado a mi vida con engaños, con falsedad.
Cuantos padres darían hasta la vida por la bendición de un hijo, mientras otros traen hijos por medias docenas como si fueran saco de papas. No saben el valor de un hijo, el valor de un padre, el valor de la familia, porque se han pasado de casa en casa procreando sin amor y sin esperanza.
La felicidad esta en nosotros mismos, el valor de una familia lo damos nosotros, somos nosotros los responsables de los triunfos, fracasos y alegrías de nuestra familia. Pues con nuestra guía y enseñanzas ellos serán seres de bien, caminarán solitos sin miedo a la soledad, al abandono. Sus fracasos serán llevaderos y sabrán afrontarlos con inteligencia y sagacidad. Nada será imposible para ellos.
Si estoy muy triste, me duele ver como sus hijas se sienten tan solas, desamparadas, sin guía, afecto, sin una palabra dulce, poco a poco se están hundiendo en medio de la tristeza y abandono. Solo puedo decir que mientras yo viva mi cariño las acompañará, mis consejos y guía tendrán.
Si por cosas de la vida, tu estas en este camino, por favor... Mira a tu alrededor, valora a tu familia, saca el valor y la fuerza para salir adelante con amor, por tu familia y para tu propia paz, tranquilidad y bienestar. Recordemos que ellos no son culpables de nuestras desgracias, los trajimos a este mundo porque así lo decidimos, aceptemos nuestra responsabilidad y de una vez por todas, dejemos de buscar los caminos fáciles y vacios para resolver nuestra situación personal que nos llevará a una derrota total.
Dios os bendiga!