Periódico digital del Norte de Tenerife
Celestino González Herreros
PARA EL QUE PRESUME DE QUE ES QUIEN MÁS SABE
Para entender lo que escribo, amigo mío, no tienes que esforzarte tanto, sólo aceptar o tratar de comprender el sentido de mis palabras, el mensaje que llevan. Asimismo, la intención que reflejan, obviando estúpidos protagonismos… No todo es lo que queremos a posta, ni pretender ser más que los demás, dueño de todas las voluntades. No, eso es imposible. Observemos los dedos de una de nuestras manos, Ninguno se parece al otro. Entre nosotros los mortales podemos hacer la misma regla de tres, no somos iguales, ni pensamos de la misma forma acerca de cada uno de los conceptos de la misma vida. Así pues, nadie está en el derecho de censurar a nadie alegremente, ni herir con sus comentarios la sensibilidad de los demás. Ninguna potestad nos asiste como para criticar la conducta de los demás o minimizar los esfuerzos por superarse que hicieran por conseguir llegar más eficazmente a la conciencia de alguien con la mejor de las intenciones y el deseo de ayudar a quienes más lo necesitan. Pero, lamentablemente hay personas que se creen capacitados “intelectualmente” para corregir conductas bien definidas y ciertamente estables. Y los hay. Molesta tener que aguantar aquello de: ¡Sí, pero!.. ¡Me gustó, pero!.. Luego viene la perorata de los consejos gramaticales, la síntesis, etc. ¡Porque yo lo hubiera planteado de tal o cual manera!.. Cuando no saben ni manejar los cubiertos en la mesa para comer, ni colocarlos de la forma correcta al terminar.
Yo los disculpo, de verdad, pero si me están leyendo estos espontáneos comentarios, callen, escuchen y aprendan de los demás; que yo aprendí, lo poco que sé, así, de los que sabían más que yo. Es cierto que todos cometemos, alguna vez, errores, pero es de sabios corregirlos y no repetirlos jamás.