Evaristo Fuentes Melián
El cine comercial –en especial el cine ‘made in USA’ de mucho presupuesto--, se ha convertido últimamente en una sucesión anodina y al mismo tiempo terrorífica y estallante, de ruidos e imágenes, que tiene por finalidad sistemática ‘acoxonar’ al respetable aficionado, que queda abotagado con tanto decibelio y alucinación…Son los ‘dichosos’ efectos especiales digitales, siempre en avance tecnológico continuo, novedoso…e inmisericorde.
Espectador