Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M. Nino
Creo absolutamente que nuestra paz y felicidad está en nosotros mismos, aceptando que nada es perfecto y que no son los lugares los que te darán lo que estas buscando.
Alejarnos de nuestras raíces es duro, al comienzo es todo novedad, pero más tarde es una realidad. Lo digo por la experiencia. Nos marchamos a otras tierras con la ilusión de encontrar felicidad, paz, muevas metas, horizontes.
Para muchos como yo ha sido suceso, más en el intento, han habido momentos duros, solitarios, que ningún bello panorama puede llenar el vacío que se siente. Se está rodeado de personas agradables, pero aun se siente el descontento.
Hoy por hoy me pregunto... Quien soy de donde vengo? y llego a la conclusión de que soy solo un alma con un forro de piel y huesos. Soy lo que he aprendido en el largo caminar, soy un atado bello de sentimientos... Aquellos que han permanecido en mí en todos mis momentos. Soy luz, paz y remanso, fuente de agua cristalina, aunque por ella hayan pasado miles desengaños.
Si mi vida, los lugares no son los que determinarán la paz, la alegría... Tampoco las personas que nos rodean. Fíjate bien de donde viene tu descontento, resuelve, arregla, repara, busca tu sonrisa, la luz de tus mañanas.
Piensa en ti, porque en ti nadie más piensa, somos el recurso económico, social y sexual de muchos y por ello están y caminan a nuestro lado. No permitas ser objeto del momento, la mejor opción, la llave para el confort de otros.
Sé lo que eres... Un ser de luz, amor, entendimiento hacia tu persona. Quiérete, mímate...ponte siempre en primer lugar... Porque lo vales. Porque si dejas que otros tomen tu primer lugar ya no serás tú, te convertirás en un simple boleto.
Anímate, ama tu alma, tu cuerpo. Besa tus logros, infla tu ego.