Periódico digital del Norte de Tenerife
Lorenzo de Ara Rodríguez
Puerto de La Cruz en el punto de Mira
Entrevisté en mi programa La Luna de Canal 6 Teidevisión al vicepresidente del Cabildo y consejero de Turismo, Economía y Competitividad, Carlos Alonso. Hablamos de muchas cosas y, como siempre ocurre cuando se habla de turismo, tocó hablar, con rigor e intensidad, de la situación actual de Puerto de la Cruz.
El vicepresidente y consejero lo tiene muy claro. De sus declaraciones se desprende una confianza absoluta en el municipio. Manifestó que se encuentra profundamente implicado en la búsqueda de soluciones. Asimismo, valoró positivamente el papel que está desempeñando el gobierno local y las medidas que toman algunos empresarios del sector, sobre todo hoteleros al frente de establecimientos con tres estrellas. El objetivo es muy claro: que muchos de esos hoteles pasen a tener cuatro estrellas, a través siempre de una exhaustiva y ambiciosa remodelación, modernización y mayor eficacia en la prestación de los servicios.
Carlos Alonso también insistió en que muy pronto se iniciarán los trabajos en la playa Martiánez, acondicionado un punto costero que en la actualidad afea, empobrece y ridiculiza el interés turístico del municipio. También habló de actuaciones importantes en calles comerciales con notable protagonismo. La pregunta que cabe hacerse es si en estos momentos, con una crisis económica tan ulcerosa, los comerciantes pueden soportar varios meses de obras y de molestias. Ni que decir tiene que no faltó la referencia al muelle deportivo y el parque marítimo.
Desde el Cabildo parece que no se tira la toalla cuando toca hablar de turismo y se pone el punto de mira en Puerto de la Cruz. Las palabras de Carlos Alonso invitan al optimismo. Otra cosa muy distinta es que la sociedad portuense esté por la labor. Han pasado los años y la decadencia se ha adueñado de las entrañas de la ciudad.
Todavía hay esperanza. El optimismo es necesario. Sin embargo, la política local, casi siempre inmersa en dimes y diretes, ayuda poco. Sería cuasi milagroso una verdadera unidad de acción. No estoy hablando de un gran pacto entre todas las fuerzas políticas. Pero sí de un acuerdo leal, constructivo y a largo plazo sobre los tres o cuatro proyectos de los cuales depende el presente, y en mayor medida el futuro de un pueblo costero que observa con dolor cómo otros municipios muy cercanos lideran la actividad cultural económica y comercial.
Las palabras de Carlos Alonso no deberían caer en saco roto. Pero desde el Ayuntamiento, Consorcio de Rehabilitación (que sigue mudo y con escasísimo protagonismo) y desde la sociedad portuense, hay que hacer más, mucho más. Todo cuanto sea menester para ganar el futuro.