Periódico digital del Norte de Tenerife
Sanas con un abrazo
Las estrellas yo bajé
para entregártelas todas,
se adueñaron de tus ojos,
de tus manos, de tú boca.
Y se iluminó mi vida
con tú amor y tú ternura
y al derrochar la dulzura
qué vas regando a tú paso
logras con un sólo abrazo
sanar todas mis heridas.