Periódico digital del Norte de Tenerife
Evaristo Fuentes Melián
(Carta a un compañero de milicias)
A la muerte de Santiago Carrillo he visto un buen reportaje de TVE1, un debate, rueda de prensa, el mismo día de su muerte. Me gustó mucho en sus declaraciones el entrevistado Gaspar Llamazares, de IU. Pero hay una pregunta, concretándonos al caso de PARACUELLOS DEL JARAMA (historiadores tan importantes como el inglés Preston o el irlandés Gibson dicen que Carrillo no fue directamente responsable) que nadie se ha hecho ni se ha fijado, es un detalle para reflexionar, que es el siguiente:
En aquel momento (1936), Santiago Carrillo tenía solamente 21 años (nació en 1915). O sea, es como si a ti y a mí, en el campamento IPS de Los Rodeos en 1962 (donde cumplimos el servicio militar), nos comunican, nos dan el ‘enterado’ de que van a matar a algún disidente o prisionero. Entonces, (en ese caso extremo) es evidente que ni tú ni yo ( o algún ‘caballero aspirante’ más franquista que tú y que yo, que seguro que los había…) con veinte y pocos años, teníamos poder para dirigir una decisión tan criminal, algo que mandarían a ejecutar ‘tu’ capitán Serrano o el comandante Pérez Andréu o el capitán general. Igual que Santiago Carrillo en el 36, nosotros en el 62 no teníamos edad suficiente para dar órdenes tan drásticas, y por tanto no teníamos poder para decidir algo tan trágicamente importante.
¿No te parece?
En cuanto a que Carrillo fue monárquico, el tinerfeño Juan Cruz, que estaba en TVE1, en esa misma rueda de prensa y entrevista a Llamazares, se definió creo yo que correctamente: “Carrillo era un pragmático”. De monárquico, nada de nada. Simpatizaba con el Rey Borbón, pero nada más, como bien aclaró luego Cristina Almeida, en este mismo programa de TVE1, dedicado a Santiago Carrillo.
ESPECTADOR