Periódico digital del Norte de Tenerife
Rompí con las cadenas que me ataban a ti,
corrí,
corrí,
y mi cuerpo escondí,
de tu furia,
de tu abuso,
de sentirme preso.
Corrí,
corrí,
sin mirar atrás,
final mente aprendí que lo podría lograr.
Esa vida que tú me dabas,
Me sabía a rabia,
azúcar amarga,
También a sal.
Estaba dentro de tu infame cobardía,
No conforme con atrapar me,
Terminaste con mi ilusión,
Un poco de mi vida.
Hoy mi alma,
se encuentra partida,
Pero te juro que lo lograre,
Encontrare restaurarme,
Encontrare la salida.
Todos estos años a tu lado,
Una y otra vez me decías,
Que sin ti estaba yo perdida,
Que no encontraría más,
Que vivir,
a tu lado,
una ingrata vida.
Fuerzas!,
no sé de donde las saque!,
Pero te abandone!
Huyendo de noche,
Cuando perdido de borracho estabas.
No me alcanzaras más,
Hoy ya no me encuentro presa,
De tus abusos,
De tus cadenas,
Dejé atrás,
tus impunes maltratadas
Salí de casa,
Con tan solo la ropa que en mi cargaba.
Dulce libertad,
que a mi corazón llegaste,
Da le voz a mi alma,
Para que mi espíritu encuentre la calma,
Y se olvide del ultraje.
Aun que allá pasado esa triste situación,
Sedienta estoy,
del verdadero amor.
Le daré una segunda oportunidad a mi vida,
Que me enseñe la ilusión,
que realmente,
en Ella,
algún día ya asía perdida.
La esperanza,
abunda en mi pecho,
Mi espíritu,
vuela libre por el viento,
Respirando nuevos horizontes,
Tengo fe,
Que serán mucho mejores.
Derechos autoría
(Edelmira Soria /2012