Periódico digital del Norte de Tenerife
Sin Poder Volar
Fuiste tú la inspiración
en realidad no esperada,
pero muy dentro del pecho
sin darme cuenta anhelaba.
Fué por tí qué renaciera
la esperanza y la ilusión
y latió mi corazón
cómo hace tiempo no hiciera.
Comencé a soñar de nuevo,
mi mente cuál mariposa
volaba al fin libremente
imaginando mil cosas.
Veía al mundo diferente
más todo fué muy fugaz,
tan así, qué de repente,
no volví a verte más,
quedando esa mariposa
qué tenía yo por mente
sin alas para volar.