Tony Pichs
Tu cuerpo se asemeja a una isla donde las orillas se cierran para abrazar mis versos, raíces crecen con tu dulzura, y junto a tus impecables labios que saben besar las flores.
Tus brazos de troncos cubren los campos de Olivia, mientras en tu pecho de arena van atados dos lunas que embriagan las noches.
Nada queda prohibido en tu cuerpo, todo lo que se desea está en ti, salones repletos de espejos, hangares llenos de gemidos y esperanzas que alejan a la soledad.
No exagero cuando describo tu cuerpo, nada puede cambiar mi forma de amarte, todo conspira para que eso suceda a cada momento que estas a mi lado e inclusive cuando no estás.
Tus piernas como dos adolescentes deseosos de unos chocolates sin reflexionar ante los impulsos, se descuelgan frente a la noche que llena de estrellas esperan el amanecer cerca de los puertos.
Tu cuerpo amor mío, corre junto al viento por los mares que terminan en el crepúsculo, ahí es donde siempre te esperan mis versos que persiguen tu figura de isla enamorada, es ahí donde los barcos se pierden... en tu húmeda boca de pájaro que no muere.