Periódico digital del Norte de Tenerife
Esteban Domínguez
Don Guillermo Navarro: un ejemplar sacerdote
Las noticias dadas por don Guillermo Navarro el pasado día 17 de enero, festividad de San Antonio Abad, me llenaron de gran alegría, porque oí su voz, escuché sus consejos y recordaba aquella Ermita fría y húmeda cuando la pisó por primera vez. Fue un 12 de octubre de 1972 Día de la Hispanidad, y que nunca olvidaremos porque fue él, quién la abrió al culto divino después de contar con la autorización del párroco de La Concepción don Rubén Santana. En aquel año, don Guillermo Navarro tenía a su cargo la parroquia de Ntra. Sra. del Rosario y San Jerónimo en el orotavense barrio de La Perdoma.
Su destino era el Colegio Salesiano de La Orotava, donde permaneció varios años, como educador y profesor. Labor que compartía con los jóvenes de aquel emblemático centro educativo.
Llegó a Tigaiga para celebrar la Santa Misa con motivo del Día de La Hispanidad, y allí siguió algún tiempo. Fue el animador de aquel primer portal que en un rincón del presbiterio, se confeccionó con la Virgen, y San José. Aquella Nochebuena y la solemne Eucaristía que ofició, nunca será olvidada.
Sabía la gran necesidad de este barrio por tener un sacerdote que celebrara los Oficios Religiosos e intentó con total acierto, que el Obispo Don Luis Franco Cascón autorizara la presencia del Sagrario y lo consiguió, ya que en las funciones religiosas que se celebraban los sábados y vísperas de festivos, recibía mucha gente la Sagrada Comunión.
Supo estar y aconsejar a los jóvenes a participar de las funciones religiosas, y la vecindad se sintió entusiasmada con su presencia.
Más tarde tuvo que dejar de asistir a Tigaiga porque el Obispo había nombrado a otro párroco para sustituir por enfermedad a don Rubén Santana, y con la llegada de don Carlos, don Rubén concluyó su misión en este barrio, pero los vecinos estaban muy entusiasmados con don Guillermo y por haber abierto al culto las puertas de aquel recinto sagrado.
Algunos años más, don Guillermo permaneció en el Colegio Salesiano hasta que fue trasladado a Las Palmas.
En la actualidad, este gran sacerdote me contaba que se encuent
ra enfermo, y que tiene que utilizar muletas para moverse. Aunque su estado de salud, es buena y realiza sus labores como de costumbre. Esta noticia me alegró ya que me habían dicho que se encontraba muy enfermo.
Su conversación fue muy amena, siempre recordando sus pasos por Tigaiga y enviándole un fuerte abrazo a todos los tigaigueros, en especial a los mayores y del mismo modo a los jóvenes.
Me indicó que le gustaría volver a Tigaiga, pero que ya con 85 años de edad y dado que no puede moverse con facilidad, ele es totalmente imposible.
Agradable fue poder contactar con este sencillo sacerdote, pues desde hace varios años, no sabíamos nada de él y que destino había tomado. Por todo ello, me interesé en que lugar se encontraba, y gracias a Carmelo “el canario” pude constatar con él y saludarle.
Él quedó muy satisfecho y agradeció la llamada y el interés por su salud, como no podía ser de otra manera.
Nosotros desde aquí, le deseamos un pronto restablecimiento y le rogamos a Dios cuide de su vida por muchos años, ya que su paso por Tigaiga nunca lo olvidaremos como pastor de la iglesia y como excelente caballero que tanto bien realizó mientras estuvo en la comunidad Salesiana como asimismo, en la parroquia de La Perdoma, donde era muy querido por sus fieles mientras estuvo sirviendo de la mejor manera, ha aquella comunidad y a los vecinos de Tigaiga que nunca lo olvidaran.