Grisell Borges Arrazcaeta
UNA DIRECCIÓN DETERMINADA
La magnitud de tu próximo paso no
importa demasiado. Lo que realmente
importa es la dirección.
Para dar vuelta tu vida, primero debes
dar vuelta tu foco. Para moverte en
dirección a tus metas, primero debes
estar mirando hacia ellas.
Tan sólo un pequeño paso en la
dirección correcta sigue siendo un paso
al fin y al cabo. Un único y pequeño
pensamiento positivo tiene la fuerza de
alejarte de años de acciones negativas.
Cada instante es una elección. Y a cada
instante puedes decidir orientar tu vida
en una dirección determinada,
concreta y positiva.
No necesitas dar grandes zancadas,
porque con pasos pequeñitos llegarás
al mismo lugar y con exactamente la
misma certeza. Tan sólo asegúrate de
que cada pensamiento, cada acción,
cada sentimiento, por más
insignificantes que puedan parecer,
apunten allí donde deseas llegar.
Mantén una determinada dirección y,
no importa qué otras cosas puedan
ocurrir, siempre estarás avanzando.
Mantente enfocado en dirección a tus
sueños y cada nuevo día te acercará a
ellos.