Periódico digital del Norte de Tenerife
Judith Cecilia Correa
No importa la creencia que profesemos...
La Semana Santa es una invitación a vivenciar una experiencia interior... profunda reflexión recogimiento espiritual...
Aunque difiero de este concepto un poco, para mí no solo en esta semana mayor es para reflexionar y estar más cerca de Dios...
Para mí son todos los días de nuestra existencia que debemos darle gracias a él por todo lo bello que nos ha dado, desde nuestras vidas hasta el universo entero......
Acostumbramos por estos días irnos de viaje, de compra de paseo, hacer dulces caseros, ir a la playa, e ir a retiros espirituales, no importando cual es tú iglesia preferida...
Se volvió parte de esta época reencontrarnos con la familia, la naturaleza, y con tradiciones culturales del Caribe colombiano.
Lo que llamamos peregrinaciones o turismo religioso.
Mompós Sabana larga, Santo Tomás, Tolú, son ciudades que hacen parte de estas fiestas religiosas...
Aún así se ha venido perdiendo lo tradicional y auténtico... ya no se ve aquello, cuando era niña, aquella espiritualidad, desde que entraba la Semana Mayor, todo era recogimiento, música clásica, los quehaceres cotidianos memoraban, no se bailaba, no se consumía alcohol, no se iba a bañarse a la playa...
Ahora son parrandas Santas, se ha venido perdiendo lo tradicional, lo espiritual...
Todo ha cambiado, ya hasta se entra a la IGLESIA medio desnuda, el bendito modernismo está cambiando la esencia de lo que años atrás fue una época hermosa, llena de valores prioritarios...
Entonces en estos momentos no es para decir: en estos días santos apuntémosle al amor, a la paz y a la reflexión espiritual, porque es de todos los días....