Periódico digital del Norte de Tenerife
Ven, siéntate a mi lado,
como en épocas pasadas,
toma mi mano.
No soy la juventud quien te habla
soy la madurez quien te abraza,
quien con los anos aprendidos
puede bordarte el mejor dechado.
Ven, siéntate a mi lado,
descansa tu cabeza sobre mi hombro,
deja caer el peso de tus angustias,
y vive la tranquilidad de mi corazón enamorado.
Quiero compartir contigo
reír y sonar contigo,
los anos que me queden de regalo.
saber que eres lo primero que diviso al abrir mis ojos
y lo ultimo al cerrarlos.
Ven, siéntate a mi lado,
toma mi mano,
siente el palpitar de mi corazón acelerado,
porque cada vez que te acercas,
mi sangre corre rápidamente,
y mi pulsar es agitado.