Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M Nino
A veces nos quejamos de dar demasiado y recibir poco o nada. La verdad es una falla completa pensar así. Primero que todo cuando demos, estemos seguros que lo hacemos porque nuestro corazón está libre de cualquier sentimiento de reciprocidad.
Si nos entregamos completamente, si nuestro amor y nuestros detalles son dadas a manos llenas, no es para que te sientas obligado a devolver o corresponder.
El Amor se da a manos llenas, no se mide, no se tasa, no se ponen barreras tampoco se le pone condiciones. Si lo aceptas, si lo tomas que bien... quiere decir que lo necesitas y que lo aceptas incondicionalmente. Amarte no es un delito, amarte no es un cuento de hadas, amarte no es una condición de tiempo y momento. Amarte es un sentimiento limpio, que purifica, ayuda. Engrandece.
Decía mi abuelita que se gana más con una gótica de amor, que con un saco de desprecio. Ahora lo entiendo. Por el camino he andado sembrando mucho amor, incluyendo a aquellos que en el corazón solo tienen dolor y queja, de sus labios jamás sale algo dulce bello, pero es entendible, no espero nada de ellos. Solo sé que precisamente estos seres necesitan más amor que ningún otro, entonces muy a su desgano e impaciencia, les dejo muchos besos, abrazos, te quiero, palabras dulces y tiernas... porque estoy más que segura que poco de esto reciben, pues su carácter y temperamento hace que la gente se aleje y no los quiera. Poco a poco la coraza de hierro va cayendo, y florecerá el amor en cada uno de ellos.
No se sientan mal diciendo te amo, te quiero. Palabras bellas, dulces, reconfortantes, inspiradoras, que alivian este duro y difícil caminar por la vida. Aférrate al amor, al amar al entregarte completamente. OS AMO.