Periódico digital del Norte de Tenerife
El PP pide a Bermúdez “valentía y liderazgo” para sacar a Santa Cruz de la crisis
19 DIC 2011.- El Partido Popular considera que al alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, “le ha faltado altura de miras, capacidad de liderazgo y valentía para elaborar el presupuesto de 2012, y está condenando al Ayuntamiento a convertirse en una carga para la capital, en lugar de una herramienta para su recuperación y desarrollo”. Así de tajante se pronunció la presidenta del PP y portavoz municipal, Cristina Tavío, en el transcurso de una rueda de prensa en la que anunció el voto negativo de su Grupo hacia unas cuentas “realmente decepcionantes”, cuyo debate tendrá lugar el próximo jueves.
Acompañada por los concejales Alexis Oliva y Manuel Fernández, la líder de los populares tinerfeños reconoció el esfuerzo realizado por el área de Hacienda para “hacer más presentables las cuentas municipales, aunque visto el resultado está claro que han tenido más voluntad que acierto”. Tavío reiteró que con 26.000 parados la Ciudad “está al límite de sus posibilidades, y lo que necesita ahora es un proyecto mucho más austero y ambicioso a la vez, para ahorrar en lo superfluo, gastar de forma eficiente y administrar con transparencia y habilidad”.
A juicio de los populares, la situación financiera de la Corporación exige “una profunda reforma de la administración municipal, que este presupuesto elude de forma inexplicable”, según Cristina Tavío. “Por no afrontar los problemas, el nuevo equipo de gobierno municipal ha renunciado incluso a la redacción de un Plan Económico y Financiero que reequilibre las cuentas y devuelva la estabilidad presupuestaria al Ayuntamiento, tal y como exige la Ley y aconseja el sentido común”, sentenció la portavoz popular.
Alexis Oliva desmintió que desde la Concejalía de Hacienda se haya dado “un golpe de timón” a la situación, como aseguró su titular la pasada semana, e insistió en la “escasa ambición” de un proyecto de presupuesto “pensado para otra época muy distinta a la que vivimos”. Según Oliva, “es un grave error limitarse a reducir las transferencias a las áreas, organismos autónomos y empresas municipales, sin realizar las reformas necesarias para que éstas sean rentables y no puedan gastar de más”. Continuar con esta estructura “sobredimensionada y poco operativa” supone, a su juicio, incrementar el déficit que actualmente arrastra el Ayuntamiento, “que finalmente tendrán que pagar los ciudadanos con sus impuestos y financiar los proveedores”.
En este sentido, los populares consideran “insuficiente” el fondo de contingencia de 1,4 millones previsto en el presupuesto para pagar los más de 60 millones de deuda en suministros y servicios que acumula el Ayuntamiento, y lamenta que el equipo de Gobierno “no haya contado con el consenso y el apoyo ofrecido por la oposición para afrontar las reformas necesarias para un ejercicio presupuestario que será mucho más complicado que el actual”.
NO A LA SUBIDA DE IMPUESTOS
Por su parte, Manuel Fernández Vega anunció que el Partido Popular ha renunciado a presentar enmiendas económicas a un presupuesto que considera “irreal y que debería rehacerse en su totalidad”, y ha planteado una única propuesta con la que se pretende demostrar “que la subida de impuestos realizada por CC y PSOE es absolutamente innecesaria”. Según el texto de la enmienda popular, bastaría con prescindir de 23 partidas referidas a gastos de protocolo, publicidad, dietas y gastos políticos entre otros para cubrir 1,6 millones de euros de más que tendrán que pagar el próximo año los ciudadanos en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles (contribución), del Impuesto de Vehículos (rodaje) y del IAE.
El presupuesto no es austero ni realista, y mucho menos responsable, como lo ha definido el equipo de Gobierno al presentarlo.
No incluye el Plan económico-financiero de reequilibrio presupuestario que exige la Ley y prometió el Grupo de Gobierno el pasado verano.
No aborda la necesaria reforma de la Administración, ni la prometida reunificación de los tres Organismos Autónomos de Cultura, Deportes y Fiestas.
Supone una subida de los impuestos para todos los ciudadanos y una sustanciosa rebaja para la Refinería y el Puerto.
No establece un plan de ahorro en gastos corrientes y alquileres de sedes municipales innecesarias.
No concreta la posibilidad de obtener ingresos extraordinarios mediante la enajenación o explotación del patrimonio municipal.
No establece un solo incentivo fiscal ni económico para el fomento de la actividad y la creación de empleo.
En definitiva, el Presupuesto condena al Ayuntamiento al déficit, a los proveedores a la ruina y a la Ciudad al paro, la prolongación de la crisis y el deterioro de los servicios públicos.