La delgada línea entre realidad y fantasía
Profesora Sheina Leoni
Un siglo rápido, vertiginoso, en el cual, la mayoría de las veces, los cambios sociales se suceden uno tras otro sin darnos tiempo a reponernos. Nuestra mente no para de recibir estímulos de todas partes y lugares .Las nuevas tecnologías tienen mucho que ver en esto, El acceso a la información a través de Internet permite a las personas tener un conocimiento de lo que pasa en cualquier parte del planeta casi al instante y entablar conversaciones con muchas personas en forma simultánea. Los niños concurren cada vez más temprano a los centros educativos, han sustituido horas de juego por aprendizaje, las sociedades actuales nos exigen demasiados conocimientos para sobrevivir.
La competencia, el triunfo, la fama son algunos de los objetivos que tenemos en este cambalache en el cual vivimos. El siglo XXI está descontrolado, (desbocado, diría el Sociólogo Anthony Giddens) y nos arrastra como en un remolino cada vez más profundo.
¿Pero, estamos preparados para esto? ¿Cómo reacciona nuestra mente ante tantos estímulos? ¿Reacciona?
Buenos días, Soy adict@
Internet, ir de compras, el tener un físico vigoroso, el anhelo obsesivo por comer sano, trabajar demasiado, y hasta algún tipo de relaciones amorosas podrían ser las nuevas enfermedades mentales de las sociedades desarrolladas.
No es que realizar o utilizar estas cosas sea malo de por sí, pero cuando sustituimos “el deseo de” por la supeditación de toda nuestra vida a realizar o repetir excesivamente determinadas situaciones, en el momento que sentimos que nuestra voluntad se está alejando y ya no podemos decir ¡BASTA!, entonces amigos, es hora de parar…si podemos. Probablemente nos estemos volviendo adictos hacia ciertas actividades, objetos o relaciones.
Las adicciones ((del latín addictĭo) son "dependencias" que traen consigo graves consecuencias en la vida real que deterioran o perjudican nuestra personalidad y nuestras relaciones; incluyendo a las personas que nos aman. Es una enfermedad física y psicoemocional, según lo establece la Organización Mundial de la Salud, que se traduce en una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación causada por la satisfacción que esta nos causa.
Excusas y más excusas:
-Paso muchas horas frente a Internet, pero es necesario, alquilo casas y tengo que contactarme con los inquilinos por este medio.
-Tengo problemas de salud, por eso debo hacer varias horas de deporte y no comer jamás comida chatarra.
-El me ama, pero tengo que llamarlo varias veces al día para que se sienta seguro de mi amor…
Estas pueden ser varias de las situaciones que vivimos diariamente las personas, pero, ¿en qué momento dejan de ser algo normal para transformarse en una obsesión?
Difícil reconocerlo. Sin embargo, existen algunas pautas que nos permitirán tomar conciencia de cuando situaciones comunes en nuestra vida se nos han salido de control.
Póngase alerta ante las siguientes señales:
1-La práctica continua de una determinada conducta, a pesar del daño personal y familiar que puede resultar como consecuencia de la adicción. Este síntoma es característico de esos tipos de comportamientos y cuando se presenta es un marcador importante para señalar la línea divisoria entre un simple hábito y una adicción.
2-- Negación o Autoengaño de la adicción, así como de las consecuencias que estas tienen en nuestra vida Es una enfermedad mentirosa, porque el individuo queda atrapado en un su propio engaño, alejado de la realidad y negando absolutamente que dicha conducta sea un problema.
3- Pérdida de control, utilización compulsiva de ciertas sustancias, o la participación permanente en relaciones dañinas que llevan a dedicar tiempo y energía importantes en dicha conducta de modo que la persona presenta cada vez mayores dificultades para relacionarse con el medio.
4- Es una enfermedad crónica, no nos da descanso y nos hace estar constantemente alerta para no ceder ante ella.
5-Suele ser fatal, ya que puede deteriorar absolutamente nuestra existencia e incluso llevarnos a la muerte.
7- Crea en el individuo una idea fija e inevitable: cómo sostener y continuar con la adicción.
¡Cuidado!!!!!
En el pasado sólo eran consideradas adicciones aquellas que involucraban el uso de algún tipo de sustancia específica, como el alcohol, el cigarro y otro tipo de drogas, sean legales o ilegales.
.Sin embargo hoy se acepta que existen conductas que producen dependencia sin la necesidad de que exista una sustancia.
El maravilloso y frenético mundo en que vivimos lo ha hecho posible, el término Holic se ha transformado en una palabra habitual en nuestra existencia. Así encontramos: workaholic, shopaholic, alcoholic y tantas otras que ya ni recuerdo.
Pero no se engañe, por más sofisticadas que suenen estos conceptos, solo pueden significar una cosa: Adicción, o lo que es lo mismo, pérdida de control de nuestra vida.
No esperemos hasta que sea tarde, luchemos con todas nuestras fuerzas contra estas, busquemos ayuda a tiempo; vivamos saludablemente en un mundo que parece estar perdiendo rápidamente la cordura, tengamos en cuenta que seguramente va a necesitarnos muy pronto…