Periódico digital del Norte de Tenerife
Fidela Velázquez afirma que “en una nueva demostración de la opacidad y el oscurantismo en que quieren sumir a un municipio que en los 18 meses de gobierno socialista fue un ejemplo de transparencia y de participación democrática, los actuales gobernantes, dando una prueba más de su talante antidemocrático y de la ignorancia más ostensible y despreciativa de la legalidad de los procedimientos institucionales, han omitido la remisión definitiva del Reglamento de Participación Ciudadana, reglamento que fue ampliamente debatido en Asambleas ciudadanas en las que se trasladó para su consulta a los vecinos, y que fue aprobado por el Pleno a finales del año pasado, lo que convirtió a San Juan de la Rambla en un modelo a seguir en la organización y el respeto a la participación ciudadana”. “El reglamento”, relata Velázquez, “había sido aprobado por el Pleno y sometido a información pública tras su inserción provisional en el BOP, estando pendiente, en el momento en que sobrevino la moción de censura, de su inserción definitiva en el propio Boletín, dando por concluido así el proceso de aprobación y pudiendo a continuación aplicarse”. Velázquez añade que “este último requisito ha sido intencionalmente ignorado por el nuevo grupo de gobierno, que sigue en la línea emprendida tras abordar el poder, de oscurantismo, opacidad y ocultación de la información, en un nuevo paso hacia el desprecio más absoluto a la opinión y participación vecinal, que comenzó con el desmantelamiento de la radio municipal, único medio local de información veraz e imparcial; que continuó cambiando el régimen de sesiones plenarias a la mañana, en un claro intento de que los vecinos y las vecinas tuvieran todos los obstáculos posibles para acceder y asistir a las sesiones del máximo órgano de decisión municipal, y, ahora, en una nueva vuelta de tuerca, se cargan el reglamento de participación ciudadana, que garantizaba la participación universal en los asuntos municipales, y que mereció el conocimiento y aprecio de los vecinos y las vecinas, en una nueva muestra de desprecio de las opiniones vecinales”