Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M Nino
No importa cómo se muestren y actúen los demás, jamás dejemos que nuestra belleza espiritual sea determinada por sentimientos encontrados y malos entendidos. Brindemos siempre todo el amor que podamos.
No nos llenemos de resentimiento y rabia, estaremos gastando mucho tiempo y energía en donde no vale la pena. Sembremos entendimiento, perdón, dulzura, buena vibra sin necesidad de ser atropellados por quienes no pueden ser felices.
Ensenemos que unas gotitas de amor y dulzura valen más que mil toneladas de hiel. Y que con esas gotitas podemos llegar a lugares imposibles, pues el amor y la dulzura todo lo puede.
Así que... no nos fijemos en cual agrios son quienes nos rodean, o cual llenos de resentimiento y envidia estén o tengan... a sus palabras cargadas de rabia y envidia siempre devolvamos mucho amor, porque obviamente estos seres pequeñitos de buen corazón están pidiendo a gritos mucho amor y de la única manera que ellos saben comunicarse es llamando la atención con dureza, frialdad, envidia y siendo pretenciosos.
Entreguemos lo mejor de nosotros, no por los demás, pero por nosotros mismos,..Ello nos engrandece y purifica el alma. OS AMO.