Periódico digital del Norte de Tenerife
Esteban Domínguez
Aires frescos corren, es tiempo del abrigo, pero también es el tiempo de la llegada de las fiestas más esperadas: La Navidad. Época muy esperada por grandes y pequeños, pues los Reyes Magos ya están en camino. Lo que no sabemos es si este año vendrán a canarias con ilusiones renovadas. Por los tanto chicos, a esperar tocan, y los tiempos de crisis están presentes, aunque ya en algunos municipios norteños, vemos como sus ayuntamientos comienzan a colocar los arcos luminosos que darán un toque más de alegría a nuestras calles y plazas.
En nuestro municipio, ya vemos como algunas calles se preparan para esa iluminación especial pese a la crisis, aunque también es verdad que con un poco más de cautela.
Calles y plazas que comienzan a despertar ilusiones dentro de la temible crisis, pero que de alguna manera, nos acercan más a esa unidad, donde las felicitaciones son siempre un presente. Sólo eso; un presente sin que transluzcan en un deseo permanente y que finalizadas las fiestas olvidamos, hasta el próximo año.
Ojala los buenos deseos de Paz y Felicidad, se transformen en puestos de trabajo para tantos que los necesitan, y pan para aquellos que siguen pasando hambre y miseria. Ojala esta Navidad sea la propicia para que los hombres seamos más hermanos, y se acaben las iras y los rencores entre lo seres humanos en pleno siglo XXI.