Periódico digital del Norte de Tenerife
Susana M Nino
Con tanto alboroto por la película que se acabo de estrenar llamada Hunger Games, salí hoy corriendo a verla con mis hijos. La verdad quede estupefacta. Me sentí participe de semejante cosa, por el simple hecho de haber comprado la boleta y de haberme sentado a verla.
Siento que el mundo no avanza de la manera correcta, el cine se ha convertido en la perfecta escuela de odio, de destrucción y muerte. Hasta cuándo? con tanta cosa bella que tenemos en nuestro planeta para mostrar y aprender.
Al salir del teatro vi como las personas salían con sonrisa en sus labios, mi pregunta es......... sonreír de qué? No veo que el ser cazados por otros seres humanos sea algo grato y aplaudirlo. Lo único mas o menos, fue el desenlace, un poco cheese, pero aceptable.
Qué pena siente mi corazoncito, recuerdo con nostalgia mi niñez, en donde no había teléfonos, ni televisores y en casa se tenía un solo radio en el que mi abuelita y algunas amigas del pueblito escuchaba una novela con sus amigas KALIMAN.
Recuerdo con gran nostalgia que entre los que Vivian en el pueblo se ayudaban los unos s otros, había sentido de humanidad, de amor.
Me sentí ser espectadora del coliseo Romano... ni más ni menos. Así me sentí. Siento mi estomago revuelto de tristeza y dolor. Que legado estamos dejando para nuestros hijos y demás descendientes humanos.