Periódico digital del Norte de Tenerife
Los socialistas rambleros lamentan que una obra acometida bajo su mandato, y a la que sólo le faltaba el remate final (barandillas y capa de asfalto) se haya resuelto con una monumental chapuza que lejos de ahorrar, saldrá cara. Ezequiel Domínguez califica como grave falta de respeto el que esta obra se termine “sin responder a las expectativas de los vecinos, sin una mínima visión de futuro ni un ápice de sensatez y por hacer ver que se hace algo, pasando por alto que los espacios protegidos como el Andénmerecen dignidad en su tratamiento, dignidad que ha de ser mayor si cabe al ser un espacio protegido habitado por personas que esperaron durante décadas esta obra”. “Han aprovechado el antiguo esfuerzo de los vecinos, que suplieron la inversión municipal para obtener un mínimo de seguridad,y han parcheado el pavimento de manera inaceptable y ofensiva para quienes han esperado por largo tiempo una solución, amén de constituirse en un problema futuro por cuanto la solución se convertirá en un problema no pasando mucho tiempo”, afirma el portavoz socialista, que añade: “alfombras de cemento que coexisten con el nuevo asfaltado, capas de cemento de rodadura hacia el barranco que han sido aprovechadas para gastar menos en asfalto, trozos de camino sin acometer y unas barandas no sólo inapropiadas sino peligrosas es todo un rosario de actuaciones chapuceras en una obra que debía haber sido emblemática, como el lugar en que se ha realizado”. “La obra heredada, que acometía problemas importantes de seguridad vecinal, estaba sólo a falta de los remates correspondientes, remates que vuelven a estar caracterizados por lo que está siendo consustancial de las obras de los nuevo gobernantes, chapuceras y que se constituyen en pan para hoy y hambre para mañana”, afirma el portavoz socialista, que añade: “Los socialistas heredamos en 2011 esta necesidad imperiosa de actuación en El Andén; inmediatamente nos dispusimos a gestionar la obra que, por ser en un espacio protegido, precisaba de autorización del Cabildo, por lo que redactamos el consiguiente proyecto, uno de los 36 que dejamos en herencia, que se ha rematado de esta manera tan deleznable”, afirma Domínguez, que añade: “a la parálisis del nuevo gobierno, que ha dilatado por nueve meses lo que se podía haber resuelto de manera inmediata, hay que añadir que han actuado a resultas de las demandas socialistas y que la solución dista mucho de ser satisfactoria, por lo que solicitamos la urgente terminación y correcta resolución de los nuevos problemas creados por tan nefasta intervención”.