Periódico digital del Norte de Tenerife
Jaque Vélez Cedeño 
En el silencio de la noche
escucho el sonido de los grillos,
noches desvelada,
asomada en mi ventana,
fumando un cigarrillo
y mirando el espectáculo de la llena llena
que cual gema con su irisdicencia
alumbra las estrellas,
noche que como cual joven luce sus encantos
y cautiva con su manto,
noche para escribir un poema
que se hace cómplice de amantes
que crean pasiones ternura y quebrantos,
noche en la que no puedo dormir
y es que añoro tu presencia
porque llevo impregnada en el alma tu esencia.