Periódico digital del Norte de Tenerife
Cuando se termina el rose del amor,
se acaba el sentido de la vida,
igualando el vuelo de un gorrión,
que despega robando una semilla.
Es difícil encontrar explicación,
si los cuerpos permanecen enlazados,
con mentiras que se instalan sin razón,
en un pasaje de caminos declinados.
La neblina en nuestro fuego se infiltro,
mitigando el calor que lo encendía,
como ovejas que no hallan su pastor,
hoy tus besos se fluyeron con el día.
Mi heroína en la noche se encontró,
divagando solitaria en la cornisa,
nadie supo porque su corazón,
la incitaba a vivir en otra vida.